Páginas vistas en total

martes, 24 de marzo de 2015

"¡Vamos a ser papás"

Evitemos las preguntas: Sí, sí son los pies de Renata, cuando contaba con aproximadamente 36 horas de nacida.

Hoy Renata cumple 41 días. Cada día más "robusta", cada día más despierta.
Cada día caga más también, pero también cada día llora menos. Como que ya le vamos agarrando la onda, o al menos eso parece.

Bueno, la cosa es que hoy me enteré de que dos queridas amigas están embarazadas. Todo fue por mensajes pero las leí emocionadas. Y qué chingón que así sea.

Desde que mi esposa y yo anunciamos su embarazo, llegaron decenas de recomendaciones y comentarios que iban desde qué debería comer la futura madre, hasta de qué color deberían ser los calcetines cuando la bebé saliera del hospital, pasando por cosas absurdas como "si la panza está caída es porque es niño" y mamadas por el estilo.

Sé perfectamente que todo mundo lo hace de buena fe y de que, al tener ya experiencia en la paternidad, pues sueltan esos valiosos tips para ayudar a los futuros padres.

De mis favoritos: "Duerme tooooooodo lo que puedas porque jamás podrás hacerlo de
nuevo." Nah...lo difícil fueron las dos primeras semanas. Orita ya estamos encarrerados.

Ya que nació, llegaron otros consejos y experiencias: "Huy, no, no mames, mi hijo a los 4 meses ya caminaba, no cargues tanto a tu hija que se hará floja" o "Se dio a entender tan pronto que de la incubadora lo pasamos a secundaria." Si de mí dependiera, cargaría a Renata toda la vida o intentaría adivinar, a manera de juego, qué es lo que quiere. ¿Por qué? Porque esto que estoy viviendo lo amerita.

Miren nomás qué chulada (también, a las 36 horas de haber llegado a este mundo)



Yo no le voy a dar ningún consejo a los futuros padres, a menos que me lo pidan, y eso, aclarando de que tal o cual sucedió con Renata y pues afortunadamente cada niño debe ser diferente, si no qué pinche hueva.

Mucho menos le voy a dar consejos a mis amigas que son las que tienen que cargar con 9 meses de embarazo y que durante los mismos crearán un vínculo muy, pero muy cabrón con su bebé.

Como estamos hablando de hijos deseados y de matrimonios medianamente funcionales, lo que sí les voy a dar a mis dos amigas (y me aseguraré de que lean esto) es una máxima: Es una de las cosas más chingonas que les va a pasar en la vida, si no es que la más chingona. Y si quieren, apostamos una lana.