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viernes, 13 de marzo de 2015

La ropa sucia se lava en casa.



Hay muchos libros de rock y he leído muy pocos pero eso tiene que cambiar.
Pero eso no importa por el momento. Lo que importa es que terminé The Dirt y vaya aventura la que cuentan Nikki, Tommy, Mick y Vince, o sea, Mötley Crüe (quienes por cierto vienen de visita a México en su gira de despedida)

The Dirt es una especie de autobiografía escrita por la banda junto a Neil Strauss y en él se narra desde la niñez de los integrantes de la banda hasta su llegada al Siglo XXI, pasando por sus momentos de gloria (allá en los 80’s, cuando sacaron a la venta el Girls, Girls, Girls y el Dr. Feelgood y se metían más droga que la que se vende en un día  en Tepito).

Algunos de los pasajes podrían parecer exagerados pero a sabiendas de que Nikki Sixx estuvo clínicamente muerto por una sobredosis o de que Razzle, quien fuera bataco de Hanoi Rocks, murió en un accidente automovilístico provocado por Vince Neil un poco muy alcoholizado, les creo todas las palabras escritas, incluyendo cuando cuentan que Ozzy, ataviado con un vestido de mujer (un vestido robado, para terminarla de chingar) quiere un poco de coca. Al no haber, toma un popote, se agacha e inhala una línea de hormigas. Sí, así como lo leen.

Es una lectura amena, divertida, con altibajos y con pasajes bastante melancólicos (la parte de la muerte de la hija de Vince Neil sí me puso a sudar los ojos, por obvias razones). 
Si eres fan de la banda seguro ya lo leíste, pero si no lo has hecho, pues adquiérelo ya. 
Si te gusta El Rock, léelo. 
Si te gustan las biografías, léelo. 
Si eres muy fresita, pues vete a comprar la última entrega de The Hunger Games.

Yo lo pedí en Amazon, pero después de ver una serie de imágenes en Google, al parecer hay versión en español. Trae un chingo de fotos en ByN y también algunas más a color. 

Por último, ya va a salir la película basada en el libro. A ver qué clasificación le ponen. 

PD: En mi luna de miel, en el aeropuerto de cierta isla del Océano Pacífico, me topé a Nikki Sixx con su nueva pareja. Estábamos en espera de un vuelo de conexión y yo, bien fanboy, quise tomarme una foto con él. Su respuesta fue:  Perdón, pero no creo verme muy bien después de un vuelo de 8 horas, pero muy bien puedo decirte, “qué pedo, mi chingón”.

Pinche güey mamón.