Páginas vistas en total

miércoles, 18 de marzo de 2015

De Van Halen, el buen audio, las explosiones y 1992


Hace un par de días en un grupo de coleccionistas de discos estuvimos “platicando” sobre el Fair Warning de Van Halen. Luego, sobre el Diver Down. También ya habíamos echado rollos sobre el primer disco de la banda. Entre eso, un video que anda circulando de Eddie rascándole a la lira y la aparición de un disco en vivo, 1992 regresó a mi mente.

El sábado 23 y el domingo 24 de mayo de 1992, la Ciudad de México tuvo la Fortuna (así, con mayúscula) de recibir a la banda comandada por los hermanos Edward y Alex. Andaban girando con el FUCK y el concierto prometía. Yo tenía 18 años y con mi grupo de amigos nos la pasábamos todo nuestro tiempo libre escuchando hard rock y heavy metal y soñando con conciertos. Un año atrás Bon Jovi había tocado en Guadalajara y en marzo, dos meses antes de la visita de Van Halen si no me equivoco, Guns ‘n’ Roses había atascado sus shows. Se estaba abriendo el mercado de los conciertos masivos y nosotros estábamos que no lo creíamos. 
(Mucho menos nos imaginábamos que antes de que terminara el año íbamos a ver a Iron Maiden y a Black Sabbath)

El mero 23 de mayo, mi mejor amigo y yo no teníamos boleto pero nos arriesgamos a comprarlo en la taquilla. Afortunadamente no se llenó (y desafortunadamente éramos estudiantes y sólo nos alcanzó para comprar boletos de la sección D del Palacio de los Deportes)

Sí hubo banda abridora y fue una buena sorpresa: Baby Animals, desde Australia, con una vocalista poderosa y sabrosona. A pesar de que supongo que el 90% de los asistentes al concierto no conocíamos ni de nombre a la agrupación, le fue relativamente bien.
Un descanso y toma chango tu banana. Adiós luces. Se escucha un taladro… ¡A huevo! ¡”Poundcake”! Así fue el inicio de uno de los conciertos más memorables a los que su servidor haya asistido.
Con un setlist basado en temas de la época de Sammy Hagar (OBVIAMENTE) y con un audio con una calidad como nunca más volví a escuchar en el domo de cobre de Churubusco (oisamamada) la banda cautivó a miles que no alcanzaron a llenar el recinto. Excelente selección de rolas, muchas del FUCK, dos o tres temas solistas de Hagar, un duelo de licks bastante interesante entre él y Eddie y un cierre brutal con la superexplosión de un gigantesco logo en la parte trasera del escenario y que, a juzgar por como lo sentimos estando en nuestros lugares de la lejana sección D, le debe haber dejado la espalda como carne al pastor a Alex Van Halen.

¿Que Michael Anthony es el peor bajista de la historia del rock? Eiiii.

¿Que es mucho mejor la etapa de la banda con David Lee Roth? Eiiii.

¿Que muchos por mamones se perdieron uno de los mejores conciertos de rock que se han vivido en la Ciudad de México? Eso sí.  

Si conocen el disco en vivo Right Here Right Now, rolas más rolas menos, eso fue lo que vivimos, incluyendo el exquisito solo de Eddie, iniciando con “316”, pasando por “Eruption” y ¡con una parte de “Cathedral” en él!

La nota jocosa: En algún periódico de circulación nacional leí una reseña del concierto. No recuerdo el periódico ni recuerdo quién la escribió, pero era (se los juro por la memoria de mi madre) algo así:
La banda Van Halen se presentó en la bla bla bla bla … … … en la primera parte del concierto, tocando temas poco conocidos para la gente y donde su vocalista mostró su mal gusto para vestir al salir al escenario con una minifalda, bla bla bla…
… para la segunda parte del concierto, después de un intermedio (¿?), la banda regresó con temas ya más conocidos como “1984”, “Jump”, “Panama”, “Top Jimmy”, “Drop Dead Legs”, “Hot For Teacher”, “I’ll Wait”, “Girl Gone Bad”, y “House of Pain”…
Bla bla bla, siguieron más hits como “Poundcake”, “Judgement Day”, “Spanked”, “Runaround”, “Pleasure Dome”, “In ‘n’ Out”, “Man on a Mission”, “The Dream is Over”, “Right Now”, “316” y “Top of the World”
Se los juro. Una reseña de altura. Se ve que sí le sabía el “reportero”.

Pero eso no importa. Importa que regrese la banda, y si no es mucho pedir, que regrese a nuestro país. Right here. Right Now.